Diabetes gestacional, dieta tratamiento y cuidados particulares

La dieta para la diabetes gestacional debe realizarse en base al peso de cada diabética, restringiendo las calorías en caso de ser una persona obesa y elevándolas en el caso de estar desnutrida.

Es importante saber que en la segunda parte del embarazo ( a partir de los 4-5 meses) se deben elevar las calorías de nuestra dieta (en torno a las 200 calorías diarias) pero también debe elevarse la cantidad de proteínas ingerida (unos 20 g diarios). En el caso de estas últimas debe tenerse especial cuidado para que éstas sean de origen animal. Además, se elevará el calcio en torno a los 400 mg diarios y se ampliarán los aportes de todas las vitaminas en general.

Lo más importante para cualquier embarazo, ya sea diabético o no, es asegurarse de que la embarazada no engorde en exceso (no sobrepasar los 10 Kg en el total del embarazo).diabetes gestacional dieta

Diabetes gestacional: dieta apropiada

Dentro del margen calórico de la persona embaraza deben entrar en juego los hidratos de carbono de los que se consumirán unos 280 g diarios que se elevarán en caso de que la embarazada tenga glucosuria. Evidentemente, estas cantidades pueden variar de unas personas a otras, dependiendo de su nivel de tolerancia a los hidratos.

En cuanto a las proteínas, su ingesta deberá situarse en torno a los 120 g diarios y el resto de aporte calórico diario restance proviene de las grasas.

Es muy recomendable tomar leche y queso para asegurar la ingesta de calcio que mencionábamos anteriormente, además de frutas y ensaladas que nos proporcionarán las vitaminas necesarias.

Uno de los consejos básicos que debe tenerse en cuenta en cualquier dieta de diabetes gestacional es llevar a cabo una dieta relativamente pobre en sal.

En la mayoría de embarazadas diabéticas se hace necesario el empleo de insulina a pesar de que muchos doctores hablan del uso de hipoglucemiantes orales que no hacen daño al feto. La normal general y más fiable es la utilización de la insulina en el caso de que la dieta alimenticia no sea suficiente para retener la enfermedad y establecer los niveles adecuados.

Obviamente, la toma de insulina en una diabetes gestacional debe ser extremadamente cuidadosa.

Durante el primer trimestre del embarazo y, especialmente en el caso de que aparezcan vómitos, hay que ser muy precavido en la dosificación para evitar la producción de hipoglucemias. Posteriormente, iremos elevando la dosisa medida que progrese el embarazo y se intensifique la diabetes.

Cuando estemos cerca del parto se hace recomendable retirar el uso de insulinas retardadas y administrar la insulina normal antes de cada comida exactamente 3 veces al día.

Cuando se inicia el parto se suspende automáticamente el uso de la insulina o se bajan la dosis a una cuarta parte.

En definitiva, la diabetes gestacional necesita una dieta específica que sea precisa en lo que a cantidades de alimentos se refiere y a su respectivo aporte calórico. Además, se deberán extremar las precauciones en lo que respecta a la utilización de la insulina. Siguiendo todos estos consejos probablemente usted lleve una diabetes gestacional sin ningún problema que le dará un bebé con una salud formidable.

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